2º dia
¿que sería del primer día sin el segundo?... (pues el ultimo.jeje) El segundo dia es casi mejor que el primero. [...]
Por la mañana, otra vez te acuerdas de la madre del que inventó el despertador. Te levantas con ganas de ver a tus amigos otra vez y seguir despotricando de los odiosos anuncios de "volver a empezaaaar, otra vez" (aclaro: publicidad de El Corte Inglés anunciando de una manera deprimente la vuelta al colegio desde Julio). Puede que esas ganas de ir al colegio sólo sean un consuelo por la depresion posvacacional, porque lo que se dice ganas no hay muchas.
Llego al colegio, hoy a tiempo, y lo unico que veo es una colección de ojeras a la que se juntan las mías. Lo de poner a parir a los del corte ingles mejor para luego. Entra el de biología y se pone a dar clase. La depresión va en aumento cuando veo que el libro de este año tiene 300 páginas... glups... Pero bueno, me dije que este año iba a tomármelo en serio y lo afronto con ganas (o por lo menos con esperanza y fe, que creo que me va a hacer muuucha falta) ...
Confieso que hoy no me he enterado de la misa la mitad. Bueno, siempre hay tiempo de retomar las promesas el tercer día, ¿no? Al salir de clase siempre viene bien irse un rato al parque con los amigos, así para relajar tensiones. Nuestra impresión es que de momento la cosa va bien, y que tampoco va a ser tan distinto a otros años. (hehe! ¡Ilusos...!)
Por la mañana, otra vez te acuerdas de la madre del que inventó el despertador. Te levantas con ganas de ver a tus amigos otra vez y seguir despotricando de los odiosos anuncios de "volver a empezaaaar, otra vez" (aclaro: publicidad de El Corte Inglés anunciando de una manera deprimente la vuelta al colegio desde Julio). Puede que esas ganas de ir al colegio sólo sean un consuelo por la depresion posvacacional, porque lo que se dice ganas no hay muchas.
Llego al colegio, hoy a tiempo, y lo unico que veo es una colección de ojeras a la que se juntan las mías. Lo de poner a parir a los del corte ingles mejor para luego. Entra el de biología y se pone a dar clase. La depresión va en aumento cuando veo que el libro de este año tiene 300 páginas... glups... Pero bueno, me dije que este año iba a tomármelo en serio y lo afronto con ganas (o por lo menos con esperanza y fe, que creo que me va a hacer muuucha falta) ...
Confieso que hoy no me he enterado de la misa la mitad. Bueno, siempre hay tiempo de retomar las promesas el tercer día, ¿no? Al salir de clase siempre viene bien irse un rato al parque con los amigos, así para relajar tensiones. Nuestra impresión es que de momento la cosa va bien, y que tampoco va a ser tan distinto a otros años. (hehe! ¡Ilusos...!)
